Un informe regional de AtlasIntel y Bloomberg revela un escenario cada vez más frágil en Argentina: caída en la aprobación presidencial, pesimismo económico, aumento del riesgo político y una percepción extendida de deterioro social. Los datos desnudan el impacto de las políticas de ajuste del gobierno libertario.

Por Fernando Viano

El último informe Latam Pulse (febrero 2026), elaborado por AtlasIntel en conjunto con Bloomberg, ofrece una radiografía contundente del presente argentino: lejos de estabilizar el país, la gestión de Javier Milei profundiza la incertidumbre, deteriora las expectativas económicas y empuja a la sociedad hacia niveles crecientes de desconfianza y conflicto.
Con una muestra robusta de 4.761 encuestados, relevada entre el 19 y el 24 de febrero de 2026, el estudio presenta indicadores clave sobre aprobación presidencial, riesgo político, economía, inflación y clima social. El margen de error es de apenas ±1 punto porcentual, lo que refuerza la contundencia de sus conclusiones.

Caída de la aprobación y desgaste político
El informe confirma una tendencia clara: la aprobación del presidente Milei muestra un deterioro sostenido en el tiempo, acompañado por una evaluación cada vez más negativa de su gestión.
Este desgaste no es aislado ni coyuntural. Se inscribe en un contexto donde amplios sectores sociales perciben que el rumbo económico no solo no mejora sus condiciones de vida, sino que las empeora.
La caída en la imagen presidencial se vincula directamente con el impacto de las políticas de ajuste: reducción del Estado, recorte del gasto público y desregulación económica sin contención social.
Uno de los datos más preocupantes del informe es el comportamiento del Índice de Riesgo Político (Atlas-PRI), que mide la estabilidad del sistema institucional, el nivel de conflicto social y la incidencia de la criminalidad y la corrupción.
Este indicador -que va de 0 (estabilidad total) a 100 (riesgo extremo)- refleja un incremento de la vulnerabilidad estructural del país, producto de tres factores centrales:

Inestabilidad institucional, asociada a decisiones erráticas y concentración de poder.
Creciente conflicto social, con protestas y tensiones en aumento.
Percepción de debilidad del Estado frente al delito y la corrupción.

Lejos de la promesa libertaria de “ordenar la macro”, los datos sugieren que la política de confrontación permanente del gobierno está erosionando las bases de gobernabilidad.

Economía: pesimismo generalizado y expectativas en caída
El informe confirma un dato clave: la confianza del consumidor sigue en terreno negativo. El Índice de Confianza del Consumidor (CCI) -que sintetiza percepciones sobre la situación actual y expectativas a futuro- muestra que los argentinos evalúan negativamente tanto su presente como los próximos seis meses.
Esto implica:
Percepción negativa de la economía del país
Deterioro en la situación familiar
Incertidumbre en el mercado laboral
Caída en la intención de consumo
En términos políticos, el dato es devastador: incluso quienes toleraron el ajuste inicial comienzan a perder expectativas de mejora.

Inflación: desconfianza persistente
A pesar del discurso oficial sobre una supuesta desaceleración inflacionaria, el informe muestra que la percepción social de la inflación sigue siendo alta y las expectativas continúan siendo negativas.
Esto revela un problema central del gobierno de Milei: aunque pueda exhibir algunos indicadores macroeconómicos, no logra reconstruir credibilidad en la vida cotidiana de la población.
Cuando se consulta por los principales problemas del país, el informe muestra que las preocupaciones económicas dominan claramente la agenda social.
Esto incluye:
Inflación
Desempleo
Pérdida de poder adquisitivo
Crisis del mercado laboral
El diagnóstico social es claro: el ajuste no se percibe como un “sacrificio transitorio”, sino como un deterioro estructural.

Criminalidad: más miedo y peor evaluación del gobierno
Otro eje crítico del informe es la seguridad.
Los datos indican que:
La percepción de criminalidad es alta
Muchos ciudadanos creen que la situación está empeorando
Existe una evaluación negativa del desempeño del gobierno en seguridad pública
Además, una proporción significativa de la población considera que las organizaciones criminales influyen en la política y el sistema judicial, lo que evidencia una crisis de confianza institucional profunda.
Incluso se registra que:
Personas han presenciado delitos recientemente
Cambian sus hábitos por miedo
La inseguridad incide en el voto
Esto desarma otro de los pilares discursivos del oficialismo: el supuesto “orden” como resultado del ajuste.

Reforma laboral: incertidumbre y desconocimiento
El informe también analiza la percepción sobre la reforma laboral impulsada por el gobierno.
Los resultados muestran:
Alto nivel de desconocimiento sobre el contenido de la reforma
Opiniones divididas sobre su necesidad
Incertidumbre respecto a sus efectos sobre empleo y condiciones laborales
Esto sugiere que el gobierno avanza con cambios estructurales sin lograr consenso social ni comprensión pública.

Una sociedad más polarizada y fragmentada
El Latam Pulse también incluye un Índice de Polarización Social, que mide tensiones políticas, económicas y territoriales.
El cuadro general indica que Argentina atraviesa un proceso de creciente fragmentación, impulsado por:
Desigualdad económica
Conflictos políticos
Brechas entre sectores sociales
Distancias entre regiones
En este contexto, la estrategia confrontativa del gobierno no solo no reduce tensiones, sino que las profundiza.

Conclusión: el fracaso del “experimento Milei”
El informe de AtlasIntel y Bloomberg ofrece una conclusión implícita pero contundente: el modelo de ajuste extremo y retiro del Estado impulsado por el gobierno de Javier Milei no está generando estabilidad, sino todo lo contrario: más incertidumbre, más desigualdad y más conflictividad.
Lejos de consolidar un nuevo orden económico, la gestión libertaria parece estar erosionando simultáneamente:
La confianza social
La estabilidad política
Las expectativas económicas
La legitimidad institucional
En otras palabras, los datos muestran que el “experimento Milei” no solo no resuelve los problemas estructurales de Argentina, sino que los agrava y los vuelve más peligrosos en el corto plazo.