Dos relevamientos nacionales coinciden en que el presidente Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más complejos desde que asumió el Gobierno. La aprobación permanece estancada en torno al 37%, mientras la desaprobación supera ampliamente a la positiva y se consolida entre mujeres, jóvenes, sectores de menores ingresos y gran parte del electorado que no acompañó al oficialismo.
Dos estudios de opinión pública difundidos en las últimas semanas -uno elaborado por Management & Fit y otro por AtlasIntel/Bloomberg- exhiben un panorama coincidente respecto de la percepción social sobre la gestión del presidente Javier Milei: la desaprobación supera ampliamente a la aprobación y se consolida en prácticamente todos los segmentos demográficos, económicos y territoriales.
Aunque ambas consultoras utilizan metodologías y escalas de medición diferentes, los resultados convergen en un mismo diagnóstico: el Gobierno mantiene un núcleo de apoyo importante, pero enfrenta una mayoría de argentinos que evalúa negativamente su gestión.
Según el relevamiento de Management & Fit, correspondiente a julio de 2026, la aprobación de la gestión nacional alcanza el 37,1%, mientras que la desaprobación llega al 58,6%. El restante 4,3% respondió que no sabe o prefirió no contestar.
El dato refleja un escenario de estancamiento para el oficialismo. En junio, la aprobación había sido del 37,3%, la desaprobación del 58,2% y los indecisos representaban el 4,5%. En apenas un mes, la aprobación cayó dos décimas, mientras que la desaprobación volvió a incrementarse.
La consultora señala además que el respaldo al Gobierno es mayor entre los hombres y entre quienes poseen un nivel educativo medio, mientras que la desaprobación crece entre las mujeres y entre los sectores con menor nivel educativo.
Segmentación y tendencia confirmada
Entre los hombres, el Presidente registra un 42,3% de aprobación frente a un 56,2% de desaprobación. Entre las mujeres, en cambio, la aprobación cae al 32,1%, mientras que la desaprobación asciende al 60,9%, convirtiéndose en el grupo donde el rechazo alcanza su mayor nivel.
La diferencia por edades es más moderada. Entre los menores de 40 años, la aprobación llega al 37,4%, mientras que la desaprobación alcanza el 57,3%. Entre quienes tienen 40 años o más, la aprobación baja al 36,8% y la desaprobación sube al 59,8%.
También aparecen diferencias importantes según el nivel educativo. Entre quienes poseen educación baja, apenas el 29,5% aprueba la gestión, frente a un 67,2% que la desaprueba. En el nivel educativo medio, la aprobación asciende al 40,2%, mientras que la desaprobación baja al 55,9%. Entre quienes cuentan con estudios superiores, la aprobación alcanza el 38,4% y la desaprobación se ubica en 56,1%.
El estudio de AtlasIntel/Bloomberg, correspondiente también a julio de 2026, profundiza ese diagnóstico incorporando variables de sexo, edad, ingresos, educación, región y comportamiento electoral.
En esa medición también aparece una diferencia marcada entre hombres y mujeres. El 53,4% de los hombres considera que la gestión es mala o muy mala, porcentaje que asciende al 56% entre las mujeres. En sentido contrario, la evaluación positiva alcanza al 33,8% entre los hombres y apenas al 26,6% entre las mujeres.
La edad vuelve a marcar diferencias importantes. El mayor nivel de rechazo se registra entre los jóvenes de 16 a 24 años, donde el 69,9% califica la gestión como mala o muy mala y apenas el 17,2% la considera buena o excelente.
A medida que aumenta la edad, la valoración mejora levemente. Entre quienes tienen entre 60 y 100 años, la evaluación negativa desciende al 46,9%, mientras que la positiva asciende al 43,5%, constituyendo el segmento donde el oficialismo obtiene su mejor desempeño relativo.
El ingreso económico también aparece como un factor determinante. Entre quienes perciben menos de 630 mil pesos, el 70,3% realiza una evaluación negativa y sólo el 6,6% expresa una opinión positiva. En el otro extremo, entre quienes superan los 3 millones de pesos mensuales, la valoración positiva asciende al 47,6%, mientras que la negativa se ubica en 34,4%.
La educación reproduce una tendencia similar. Entre quienes poseen únicamente estudios primarios, el rechazo alcanza el 63,9%, mientras que entre quienes cuentan con educación superior la evaluación negativa desciende al 57,3%, aunque continúa siendo mayoritaria.
Diferencias marcadas
El análisis territorial también refleja diferencias significativas. La peor evaluación del Gobierno aparece en la región de Nuevo Cuyo, donde el 68,5% considera que la gestión es mala o muy mala. Le siguen la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (59,7%), el interior bonaerense (59,2%), el Gran Buenos Aires (54,6%) y la región Centro (56,4%). El Norte Grande registra un 42,8% de evaluación negativa y Patagonia un 50%.
Uno de los apartados más reveladores del estudio corresponde al comportamiento según el voto emitido en las elecciones presidenciales de 2023.
Entre quienes votaron a Javier Milei en el balotaje, el 57,5% mantiene una evaluación positiva de la gestión, aunque un 21,5% ya expresa una opinión negativa.
En cambio, entre quienes votaron a Sergio Massa, el rechazo alcanza el 89,8%. Entre quienes votaron en blanco durante el balotaje, la evaluación negativa asciende al 95,7%; entre quienes anularon su voto llega al 87,6%, y entre quienes no participaron de la elección presidencial alcanza el 87%.
La misma lógica aparece al analizar la primera vuelta presidencial. Entre quienes habían votado a La Libertad Avanza, casi el 70% mantiene una valoración positiva del Gobierno y apenas el 15% considera que la gestión es mala. En contraste, entre quienes votaron a Unión por la Patria el rechazo alcanza el 87%; entre los votantes del Frente de Izquierda llega al 99,5%, y entre quienes no concurrieron a votar supera el 91%.
Escenario consistente
El informe también incorpora el comportamiento de los votantes en las elecciones legislativas de 2025. Allí el oficialismo conserva un fuerte respaldo entre quienes eligieron a La Libertad Avanza: apenas el 9,3% evalúa negativamente al Gobierno y el 71% mantiene una opinión positiva.
En el extremo opuesto aparecen los votantes de Fuerza Patria/Kirchnerismo, donde el 94,9% expresa una evaluación negativa. Entre quienes apoyaron al Frente de Izquierda el rechazo alcanza el 44,2%; entre quienes votaron a Provincias Unidas asciende al 84,6%, mientras que entre quienes eligieron otras fuerzas provinciales la desaprobación llega al 71,3%.
En conjunto, ambos estudios muestran un escenario consistente: la imagen del Gobierno nacional continúa atravesando un proceso de desgaste que no logra revertirse. La aprobación permanece estancada por debajo del 40%, mientras que la desaprobación se mantiene cerca del 60% y se consolida como la opinión predominante en la mayoría de los segmentos sociales, económicos, territoriales y políticos analizados.
