El presidente Javier Milei atraviesa uno de los peores momentos de imagen desde el inicio de su gestión. Así lo refleja la última medición de CB Global Data, que evidencia una fuerte caída del mandatario argentino en el ranking de presidentes latinoamericanos.
Por Fernando Viano
De acuerdo al relevamiento difundido en mayo de 2026, Milei quedó ubicado en el puesto 16 de 18 mandatarios evaluados, con apenas un 34,8% de imagen positiva y un 63% de valoración negativa. El presidente argentino quedó así entre los jefes de Estado con peor percepción pública de toda la región, solamente por encima de Delcy Rodríguez y José María Balcázar.
La encuesta muestra un escenario de desgaste acelerado para el jefe de Estado, cuya imagen positiva viene retrocediendo de manera sostenida mientras crece la desaprobación sobre su administración. Analistas políticos interpretan que la caída refleja el impacto directo de una gestión fuertemente cuestionada por amplios sectores sociales, especialmente por las consecuencias del ajuste económico impulsado por el Gobierno nacional.
El informe de CB Global Data expone además que el mandatario argentino ya no logra sostener los niveles de apoyo que exhibía al comienzo de su presidencia y que incluso parte de los sectores moderados que acompañaron inicialmente su proyecto comenzaron a retirarle respaldo.
El ranking regional es encabezado por Claudia Sheinbaum, con 67,8% de imagen positiva, seguida por Nayib Bukele, con 67,5%, y Luis Abinader, con 60,2%.
En paralelo, la percepción negativa sobre el rumbo económico aparece como uno de los principales factores que explican el derrumbe de la imagen presidencial. La persistencia de la inflación, la caída del consumo, el deterioro del empleo y el impacto social de las políticas de ajuste comenzaron a erosionar con fuerza la legitimidad política del oficialismo.
A esto se suman las controversias políticas y los cuestionamientos sobre distintas áreas de gestión, que profundizaron el desgaste de la administración libertaria y consolidaron un escenario de creciente malestar social.
El relevamiento confirma así una tendencia que ya venían reflejando distintas consultoras nacionales: el gobierno de Milei atraviesa una etapa de fuerte debilitamiento político y pérdida de respaldo ciudadano, en contraste con el escenario de fortaleza que exhibía durante los primeros meses de gestión.
