Una encuesta nacional advierte que el 65% de la población considera que su situación económica empeoró y más del 50% teme perder el trabajo. También crece el respaldo a un frente opositor para limitar al gobierno.
En medio de una crisis de ingresos sin precedentes, una encuesta nacional de la consultora Zuban Córdoba muestra el fuerte impacto de las políticas del gobierno de Javier Milei en la economía cotidiana de los argentinos. El relevamiento, realizado entre el 16 y el 17 de julio sobre una muestra de 1400 personas mayores de 16 años, revela que el malestar económico es hoy el eje central de la agenda pública.
Según los resultados, el 65,1% de los encuestados considera que su situación económica personal empeoró en los últimos seis meses, mientras que el 54,2% asegura que no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas. Solo el 14,7% logra ahorrar a fin de mes, mientras que la gran mayoría apenas llega o directamente se endeuda.
La preocupación por el futuro también atraviesa los resultados: el 50,3% dice tener miedo de perder su trabajo o sus ingresos como consecuencia directa de las políticas económicas actuales.
El ajuste que no cierra: más desigualdad y temor a estallidos sociales
El estudio también muestra que el relato del “ajuste virtuoso” empieza a perder crédito simbólico. El 64,8% de los encuestados cree que el gobierno de Milei está profundizando la desigualdad social, y un 58,3% considera probable que el malestar económico escale en protestas o cacerolazos, tanto en la calle como en redes sociales.
Este malestar se profundiza en los detalles. Un 63,7% afirma que cada vez le cuesta más llegar a fin de mes, mientras que apenas el 36,1% dice poder hacerlo sin dificultades. Además, más del 55% siente que no existe un plan económico claro y la percepción de que los precios siguen aumentando se mantiene muy alta.
El impacto según edades y orientación política
El deterioro económico se refleja con fuerza en todos los grupos etarios, pero golpea más a los adultos de entre 46 y 60 años (67,3%) y también a los jóvenes de entre 16 y 30 (60,8%). Al segmentar por voto en el balotaje, el estudio muestra que el 93,9% de quienes eligieron a Javier Milei admite que le cuesta cada vez más llegar a fin de mes. Paradójicamente, solo el 9,7% de ellos dice “llegar sin problemas”.
En contrapartida, entre quienes votaron a Sergio Massa, el 60,7% dice que llega sin sobresaltos a fin de mes, mientras que el 36,1% admite dificultades.
¿Y la oposición? Entre la moderación y la confrontación
La encuesta también relevó qué debería hacer la oposición frente al oficialismo. Las opiniones son diversas: el 32,9% considera que los espacios opositores deben unirse para enfrentar a Milei en las elecciones de octubre, mientras que un 20,8% propone esperar sin confrontar. Otro 14,7% apoya la radicalización de la crítica y la movilización callejera, y un 12,3% cree que es necesario renovar liderazgos.
Entre los votantes de Milei, predominan las ideas de “buscar consensos y aportar a buenas políticas” (19,5%), “negociar acuerdos puntuales” (18,9%) y “esperar sin confrontar” (14,1%).
Por el contrario, entre quienes optaron por Massa, el 39,1% apuesta a una oposición unificada y el 28,4% propone una estrategia de confrontación y movilización activa.
Además, el 50,4% de los encuestados se muestra dispuesto a apoyar un frente común opositor que plantee límites al gobierno nacional. Un 45,9% lo considera improbable.
Qué cambiar y cómo: la agenda urgente de la ciudadanía
Consultados sobre qué cambio consideran más urgente para mejorar la situación del país, los argentinos priorizan un cambio de políticas dentro del mismo gobierno (39,6%), seguido de un cambio de estilo, con menos confrontación y más diálogo (28,1%). Un 11,9% pide directamente un cambio de gobierno, y un 11,1%, un liderazgo más empático y menos cruel.
Entre los votantes oficialistas, el 60,9% apoya un cambio de políticas, mientras que el 49,4% de los votantes de Massa cree que el oficialismo debe perder el poder.
El rol de las relaciones internacionales
Finalmente, el sondeo también indagó en la percepción de las relaciones diplomáticas. El 82,6% considera importante mantener buenos vínculos con China, y el 74,1% sostiene lo mismo respecto de Estados Unidos.
Una señal política
El equipo a cargo del relevamiento, liderado por los magísteres Gustavo Córdoba y Ana Paola Zuban, advierte que el bolsillo se ha convertido en el nuevo termómetro del humor social. “La baja de la inflación es condición necesaria, pero no suficiente”, destacan en el informe. En un país con inflación en dólares, sueldos en retroceso y una gobernabilidad cada vez más tensionada, los datos parecen confirmar que la economía ya no solo influye en la política: la está erosionando aceleradamente.
