En abril, la canasta básica en La Rioja subió un 2,32% y volvió a superar el incremento del salario mínimo. La carne lidera los aumentos. A nivel nacional, la situación es similar: los ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades esenciales.

La inflación sigue golpeando el bolsillo de las familias en La Rioja. Durante abril de 2025, el costo de la Canasta Básica Total (CBT), que incluye alimentos, servicios y otros gastos esenciales, alcanzó los $1.121.586,40 para una familia tipo compuesta por dos adultos y dos menores en edad escolar. Solo para cubrir los alimentos básicos, se necesitaron $491.923,86, según un informe local basado en el monitoreo de 57 productos alimentarios.
Esto representa una suba del 2,32% respecto a marzo. Si se considera el acumulado del año, el incremento de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) fue de $66.776,22, mientras que la CBT creció $152.238,34. Los datos reflejan un desfasaje evidente respecto del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), que en abril apenas aumentó $5.768 en relación con marzo, y acumula una suba de $22.882 en los primeros cuatro meses del año.

La carne, imparable
Entre los rubros que más presión ejercieron sobre la canasta, las carnes volvieron a destacarse: subieron en promedio un 5,88% en abril, con cortes blandos que treparon más del 15%. En contraposición, en el rubro verdulería se observaron bajas significativas en productos como la papa y la cebolla, con caídas cercanas al 15%. En el segmento de almacén, el alza promedio fue del 2,14%, aunque se registraron subas puntuales más marcadas, como el aceite mezcla, que aumentó un 14%.

Una tendencia que se repite en el país
A nivel nacional, los informes del INDEC confirman la misma tendencia: en marzo, la CBT para una familia tipo superó el millón de pesos y la CBA los $460.000, con variaciones mensuales que continúan por encima de los ajustes salariales. Esta dinámica empuja a miles de familias por debajo de la línea de pobreza, que en La Rioja aumentó su umbral en $25.392 solo en el último mes.
La brecha entre ingresos y gastos esenciales no da tregua. Mientras el SMVM crece a ritmo lento, los aumentos en alimentos básicos y servicios indispensables siguen siendo una carga pesada para los hogares riojanos y argentinos en general. La desaceleración de algunos precios —como el de ciertas verduras— no alcanza para revertir una tendencia que, mes a mes, profundiza la desigualdad y debilita el poder adquisitivo.