Desde la llegada de Javier Milei al poder, la emblemática obra quedó atrapada en la lógica del ajuste nacional. Con promesas de finalización que se corren una y otra vez, el proyecto vial más importante de la Capital riojana, que fuera gestionado íntegramente por la Provincia, continúa inconcluso y representa un verdadero calvario para miles de vecinos que lo transitan a diario.
Prometida, licitada, iniciada, paralizada, retomada y —una vez más— demorada. La obra del Nudo Vial en la rotonda de El Chacho, en la Capital riojana, se ha convertido en un ícono de la frustración ciudadana y del impacto directo de las políticas nacionales sobre la vida cotidiana de las provincias. Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, los trabajos han sufrido múltiples interrupciones y postergaciones, mientras el caos vehicular en la zona no da tregua. «La idea es que la obra terminada se entregue entre 45 y 60 días», aseguró este martes ahora el titular de Vialidad Nacional Distrito 8, Alexis Wol, postergando así una vez más -y van- la tan ansiada inauguración, y poniendo en evidencia, al mismo tiempo, las falacias de Nación respecto del manejo de los recursos.
Víctima del ajuste nacional
Si bien los trabajos avanzaron en los plazos previstos durante 2023, el cambio de gobierno nacional marcó un punto de inflexión. Con la llegada de Javier Milei y su plan de ajuste sobre el Estado, la obra pública en el país quedó prácticamente paralizada y la construcción del Nudo Vial fue una de las primeras víctimas entre tantas otras obras iniciadas y de las que Nación decidió desentenderse por completo.
A fines de 2023, el Ejecutivo nacional suspendió la transferencia de fondos para obras en ejecución. La maquinaria se detuvo de un día para otro. El personal fue desmovilizado y el sector se convirtió en un campo de obstáculos para automovilistas, motociclistas, peatones y colectivos. Sin embargo, esto no pareció motivo suficiente como para que el diputado nacional por La Rioja, Martín Menem, evitara ironizar sobre la «rotonda de los tachos», sin tener en cuenta que fue su propio gobierno el que frenó los trabajos.
Fue gracias al esfuerzo y los reclamos realizados por el gobierno provincial, que en agosto de 2024 se retomaron parcialmente los trabajos, luego de un acuerdo con Vialidad Nacional que, en realidad, no fue otra cosa que una imposición por parte del gobierno nacional. Sin embargo, la falta de previsibilidad en el envío de recursos volvió a dejar en pausa la obra en más de una oportunidad.
En ese contexto, se prometió su finalización para febrero de 2025. Luego se habló de marzo. Hoy, desde Vialidad Nacional se estima que los trabajos podrían concluir en junio, cuestión que ya resulta difícil de creer. Lo único cierto y concreto hasta el momento es que el sector de la rotonda de El Chacho se ha transformado en un verdadero dolor de cabeza para miles de personas que lo transitan a diario. Desvíos mal señalizados, calles rotas, embotellamientos constantes, accidentes inevitables y un paisaje que muta a medida que la incertidumbre se instala.
Ajuste con consecuencias reales
La parálisis de esta obra no es un caso aislado. Según un informe de diciembre de 2024, de los 2.677 proyectos de obra pública relevados en el país, solo 62 mostraron avances concretos. En ese marco, La Rioja fue una de las provincias más perjudicadas por la poda presupuestaria.
El gobernador Ricardo Quintela ha sido uno de los más críticos respecto al “retiro del Estado nacional”. Advirtió que sin inversión pública, “el desarrollo de las provincias queda en pausa” y que “las decisiones del gobierno libertario están empujando al interior hacia el abandono”.
El nuevo plazo estimado para inaugurar la obra habla de junio. Pero el escepticismo crece, tras el cúmulo interminable de promesas, reinicios y frustraciones.
Mientras tanto, los ciudadanos pagan el costo de la inacción del gobierno nacional con tiempo, con paciencia y con riesgo. La obra de la rotonda del Chacho deja al desnudo una vez más las políticas de Milei, en donde la obra pública, de la mano de tantas otras medidas que perjudicaron la calidad de vida de los argentinos, quedó a un costado del camino.
