La última encuesta nacional de Zuban Córdoba & Asociados expone con crudeza el deterioro político del gobierno de Javier Milei. Lejos de la épica libertaria que lo llevó al poder en diciembre de 2023, la gestión acumula ya un 60,9% de valoración negativa y apenas un 35,3% cree que el país va en la dirección correcta.
El oficialismo llegó a un techo psicológico preocupante: seis de cada diez argentinos rechazan su rumbo político y económico, mientras que un 61,6% desaprueba de manera directa al Gobierno nacional. El propio presidente arrastra un 59,6% de imagen negativa, y su hermana Karina Milei –el verdadero eje de poder en la Casa Rosada– supera el 68% de rechazo.
La derrota bonaerense y el voto castigo
El golpe electoral en la provincia de Buenos Aires marcó un antes y un después. Para la mayoría de los consultados, la derrota libertaria no se explica por “malos candidatos” –apenas el 7% sostiene esa tesis– sino por el voto castigo frente a la corrupción y la situación económica (60,2%). Las sospechas en torno a Karina Milei y los Menem potenciaron la percepción de crisis: un 68,6% cree que el gobierno salió más debilitado del escándalo de “Coimasgate”.
Octubre en la mira
De cara a las elecciones legislativas, el panorama es sombrío para Milei. En la provincia de Buenos Aires, Fuerza Patria se proyecta con el 41,8% de intención de voto, contra el 31,9% de La Libertad Avanza. A nivel nacional, el 57% de los votantes declara que usará su voto para castigar al Presidente, frente a un 33,7% que lo apoyará.
La encuesta advierte además que un 61% de la población cree que, de no cambiar el rumbo, el Gobierno volverá a perder en octubre. Incluso entre votantes libertarios crece la demanda de cambios: seis de cada diez argentinos opinan que Milei debería pedir la renuncia a Karina y a los Menem para intentar recomponer autoridad.
Oposición expectante, sociedad desencantada
Del otro lado, el peronismo se encuentra ante una oportunidad inesperada. Sin embargo, la consultora advierte que el entusiasmo opositor debe ser administrado con cautela: “El resultado bonaerense fue un mal momento de Milei, no un triunfo del oficialismo provincial”. La identidad peronista mantiene techos altos de rechazo, y la sociedad muestra un hartazgo evidente con los liderazgos de la última década.
Un 50% de los encuestados desconfía de la capacidad del peronismo para resolver los problemas económicos si vuelve al poder. El escenario, por lo tanto, no es de reemplazo automático, sino de transición incierta.
Una tormenta sin salida clara
Zuban Córdoba define la coyuntura como una “espiral descendente” donde la política, la economía y la cuestión social se retroalimentan. El gobierno nada contra la corriente, pero cada esfuerzo lo hunde más.
La Argentina, concluye el informe, se enfrenta nuevamente a un proceso de “barajar y dar de nuevo”, con una sociedad cansada de apostar por nuevos liderazgos y cosechar frustraciones. El mensaje es contundente: Lo peor no pasó.
