Escribe: Fernando Viano

Mientras se aguardan los datos del INDEC respecto de la contracción que viene sufriendo la economía en la era Milei -se darán a conocer esta tarde y rondará el 3% anual-, los números que marcan la crisis y el profundo deterioro en el que han sumido las políticas del gobierno nacional a los argentinos no dejan de llamar la atención, muy especialmente a quienes prestaron su confianza a La Libertad Avanza.

Ocurre que no se trata solo del escandaloso «criptogate» que protagonizó el Presidente y que minó la credibilidad del mandatario nacional y su entorno más cercano, al ritmo de notas como la publicada por la prestigiosa revista Forbes, que habló sobre la estafa generada a miles de personas y la calificó como «el robo cripto más grande de la historia».

Mientras avanza la investigación de la Justicia, los datos que se van dando a conocer respecto del impacto real de las medidas económicas del mileismo también son un duro golpe para el ya de por sí frágil discurso con el que el gobierno nacional intenta disipar las mismas dudas que genera día tras día, casi en un mismo nivel en relación a la cantidad de viajes que el mandatario nacional realizó al exterior desde su asunción (en especial para visitar a sus «amigos» en Estados Unidos) sin traer para los argentinos beneficio alguno. Para muestras basta un botón, suelen decir, y si hay algo que sobra en el gobierno de Milei son botones de muestra.

Por caso, un reciente informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre la base de datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) muestra un panorama absolutamente crítico en la dinámica laboral y empresarial del país durante el primer año de gestión de Milei. Al respecto se destaca que entre noviembre de 2023 y noviembre de 2024, se registró una disminución del 2,46% en la cantidad de trabajadores formales en unidades productivas, lo que representa la pérdida de 242.896 puestos de trabajo. Paralelamente, el número de empleadores se redujo en 12.638 casos, pasando de 512.357 a 499.719 empresas activas.

En este sentido, el informe detalla además que la crisis impactó con especial dureza en algunos sectores clave de la economía. En términos absolutos, el servicio de transporte y almacenamiento sufrió el mayor retroceso, con el cierre de 2.564 empresas. El comercio al por mayor y menor y la reparación de vehículos perdió 2.262 compañías, mientras que la construcción vio desaparecer 1.515 empresas. También fueron fuertemente golpeados los servicios profesionales, científicos y técnicos (-1.449 empresas) y los servicios inmobiliarios (-1.381). En términos relativos, la construcción encabeza la caída con una reducción del 7% en la cantidad de empleadores, seguida por el sector de transporte y almacenamiento (-6,5%) y los servicios artísticos, culturales, deportivos y de esparcimiento (-6,2%).

El informe también refleja una profunda caída en la cantidad de trabajadores registrados. El sector más afectado fue la administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, con la pérdida de 99.612 empleos. La construcción no quedó atrás, con una reducción de 78.506 puestos de trabajo, mientras que el transporte y almacenamiento eliminó 55.321 empleos. La industria manufacturera también sufrió un impacto significativo, perdiendo 30.657 trabajadores. Si se analiza en términos porcentuales, la construcción lidera la caída con una contracción del 16,4% de su planta de trabajadores, seguida por el sector de transporte y almacenamiento (-10,3%) y los servicios de asociaciones y servicios personales (-4,4%).

El Centro de Economía Política Argentina indica también que la mayor parte del cierre de empresas se dio en aquellas de hasta 500 empleados, que representaron el 99,6% de las pérdidas (12.591 compañías). Por su parte, las empresas de más de 500 empleados también se vieron afectadas, aunque en menor medida, con 47 cierres (-2,60%). En cuanto a la pérdida de empleo, las grandes empresas fueron las que más despidieron trabajadores. Del total de 242.896 empleos eliminados, el 72,3% correspondió a empresas con más de 500 empleados, que redujeron su personal en 175.685 trabajadores. En cambio, las compañías de menor tamaño perdieron 67.211 puestos de trabajo, explicando el 27,7% del total.

En síntesis, el informe del CEPA advierte que el primer año de la gestión de Javier Milei ha significado un fuerte deterioro del empleo registrado y la actividad empresarial en Argentina. La pérdida de casi un cuarto de millón de puestos de trabajo y la desaparición de miles de empresas reflejan un panorama complejo, con impactos que afectan especialmente a sectores estratégicos de la economía y a las pequeñas y medianas empresas.

A medida que avance el 2025, será clave observar si estas tendencias se profundizan o si la dinámica laboral y empresarial encuentra algún nivel de recuperación en el marco de las políticas económicas implementadas por el gobierno nacional.

Hasta el momento, y a la espera de nuevos indicadores que no hacen más que poner en evidencia la profunda crisis económica por la que atraviesa el país, nada permite presagiar que el panorama a futuro pueda despejarse de los densos nubarrones que La Libertad Avanza desplegó y despliega sobre el cielo de los argentinos.