A contramano de la difícil situación por la que atraviesa la Provincia, el diputado nacional por La Libertad Avanza priorizó pronunciamientos simbólicos y proyectos sin impacto local. En 17 meses, no impulsó ninguna iniciativa para reclamar los fondos adeudados por Nación a La Rioja, ni por la reactivación de la obra pública, entre otras cuestiones esenciales.
Cuando Martín Menem juró como diputado nacional por La Rioja el 10 de diciembre de 2023, sus electores confiaron en que, más allá de su portación de apellido, pondría en marcha gestiones concretas para aliviar la asfixia financiera de la Provincia, paradójicamente ocasionada por el Gobierno nacional del que forma parte. Diecisiete meses y catorce proyectos después, la realidad es que el presidente de La Libertad Avanza en La Rioja acumula más declaraciones que iniciativas que hayan desembocado en un solo kilómetro de ruta, un tomógrafo nuevo o una escuela inaugurada en su tierra natal.
El portal oficial del Congreso de la Nación da cuenta de 14 expedientes a su nombre: siete resoluciones de “beneplácito” o “repudio”, dos declaraciones de emergencia local en Santa Fe y reclamos abstractos sobre reglamentos internos del recinto. Apenas tres de sus proyectos son iniciativas de ley de alcance genérico, aunque sin ningún vínculo directo con la realidad riojana. En su inventario legislativo no hay rastros de propuestas destinadas a gestionar los fondos adeudados a La Rioja ni, mucho menos, a reactivar la obra pública, entre otras cuestiones fundamentales. Es decir: ningún beneficio concreto para su Provincia.
Como se recordará, La Rioja presentó en febrero de 2024 una demanda ante la Corte Suprema de Justicia para exigir la transferencia de fondos por coparticipación adeudada correspondientes a los ejercicios 2023 y 2024, recursos fundamentales para sostener hospitales, escuelas y servicios de seguridad en todo el territorio provincial. A pesar de que ese reclamo recorre tribunales nacionales, Martín Menem no acompañó con una sola firma ni emitió pronunciamiento alguno en el recinto o en los medios para visibilizar la urgencia de la provincia que representa. El silencio parlamentario se vuelve tanto más ensordecedor cuando se trata de recursos que equivalen a casi la mitad del presupuesto anual de La Rioja.
Prioridades lejos de La Rioja: más palabras que hechos
En lugar de impulsar iniciativas para destrabar esos fondos, Martín Menem priorizó proyectos decorativos. Desde declarar la emergencia ambiental en Santa Fe hasta felicitar a la dupla argentina que ganó medalla en vela en los Juegos Olímpicos, el representante de La Libertad Avanza ha presentado propuestas que recorren el mapa argentino -y hasta el internacional- sin pasar por territorio riojano. Incluso tuvo tiempo para lamentar el fallecimiento de Mario Vargas Llosa en Perú, repudiar a un ministro español por criticar a Milei, y proponer la prohibición de pancartas en el recinto de Diputados (aunque sí instó a sus compañeros de bancada a generar desorden durante sesiones claves del Congreso).
Entre las pocas iniciativas legislativas de fondo, destaca su propuesta para impedir que personas condenadas por delitos puedan postularse a cargos electivos. En definitiva, nada que se presente como urgente para una provincia donde las rutas nacionales se deshacen por el abandono explícito de su Gobierno.
Ninguno de los proyectos del libertario contempla un solo peso destinado a obras, equipamiento sanitario o subsidios para pymes riojanas. En todo el territorio provincial se acumulan los reclamos de vecinos e intendentes de todos los colores políticos frente al parate de obras clave. Pero lo único evidente en este contexto es que, en el Congreso, Menem no ha impulsado ninguna ley ni resolución que exija la reanudación de los trabajos viales, la finalización de hospitales modulares o la asignación de fondos para escuelas rurales.
Que un legislador presente declaraciones de solidaridad internacional o proponga cambios en el reglamento interno de la Cámara no es, en sí mismo, condenable. El problema surge cuando esos pronunciamientos se multiplican mientras la provincia sigue sin recibir de su parte una sola gestión favorable. En el balance, Menem suma 14 proyectos oficiales, pero ninguno dedicado a los intereses tangibles de sus representados.
Entre medallas olímpicas celebradas y emergencias ajenas, sus electores esperan que abandone el vacío parlamentaria y empiece a dar prioridad a las necesidades de La Rioja.
