Un informe de la Cruz Roja Argentina revela un deterioro acelerado en la situación de los jubilados, con aumentos en la pobreza, la insatisfacción de necesidades básicas y el maltrato institucional. Mientras tanto, el gobierno de La Rioja refuerza políticas para mitigar el impacto del ajuste y mejorar la calidad de vida de los jubilados en la Provincia.
Escribe: Fernando Viano
El ajuste económico impulsado por el presidente Javier Milei está afectando de manera directa a las personas adultas mayores en Argentina. Así lo revela el informe «Calidad de vida de personas adultas mayores en Argentina 2024», elaborado por el Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina, que documenta un empeoramiento en las condiciones de vida de este sector poblacional.
Según el estudio, basado en 1164 encuestas realizadas en todo el país, el Índice de Bienestar de Adultos Mayores (IBAM) cayó a 4.9 puntos en una escala del 1 al 10. La principal causa de esta caída es la crisis económica que afecta a las personas mayores, cuyos ingresos han perdido poder adquisitivo de manera acelerada desde la asunción de Milei.
El informe destaca que el 50% de los jubilados no logra cubrir sus necesidades básicas con su ingreso principal, una cifra que en 2021 era del 38% y en 2022 del 37%. Además, el 46% de los encuestados indicó que sus necesidades económicas están poco o nada satisfechas, lo que representa un incremento de 13 puntos porcentuales respecto a 2022.
En este contexto, el 40% de los adultos mayores encuestados aseguró que su situación económica empeoró en el último año, mientras que solo el 14.5% dijo que mejoró. Como respuesta a la caída de ingresos, el 38.4% de los jubilados recurre a ayuda monetaria de familiares o amigos para subsistir, y el 21.4% realiza trabajos informales o por cuenta propia para complementar sus ingresos.
El deterioro económico también se traduce en restricciones en el acceso a bienes y servicios esenciales: el 37% dejó de comprar ropa, el 26.9% tuvo que suspender la compra de medicamentos y el 24.7% redujo su consumo de alimentos, mientras que el 14.1% dejó de pagar servicios básicos como luz, agua o gas.
Desfinanciamiento del PAMI y reducción de subsidios
Uno de los datos más alarmantes del informe es el impacto de la crisis en el acceso a la salud. El 80.5% de los adultos mayores toma medicación con indicación médica, pero el 26.4% no tiene acceso regular y suficiente a alimentos nutritivos y saludables.
El documento también revela que el 19% de los encuestados sufrió la reducción o eliminación de planes o programas de ayuda estatal en los últimos seis meses. En el 76.2% de los casos, se trató de recortes en la cobertura de medicamentos del PAMI, lo que refleja el impacto del ajuste del gobierno libertario sobre el sistema de seguridad social.
En términos generales, el acceso a la salud de los jubilados sigue dependiendo en gran medida del PAMI y del sistema de obras sociales, pero el informe muestra que el 12.9% de los adultos mayores ya se atiende exclusivamente en hospitales públicos, un porcentaje que podría aumentar si continúan los recortes en el sistema previsional.
En contraste
En un contexto nacional donde las políticas de ajuste económico del presidente Javier Milei han afectado significativamente a los adultos mayores, el gobierno de La Rioja ha implementado medidas para mitigar este impacto en la provincia.
Recientemente, el gobernador Ricardo Quintela anunció un incremento de 50.000 pesos en el adicional conocido como «la Quincenita» para jubilados y pensionados de la Administración Pública Provincial (APP). Este beneficio alcanza a los 18 municipios de la provincia, incluyendo a los retirados y pensionados de las fuerzas de seguridad.
El pago de este incremento se realizará en marzo para quienes perciben sus haberes a través del Banco Rioja y en abril para aquellos que lo hacen mediante recibo de sueldo de ANSES. Es importante destacar que estos fondos provienen de recursos provinciales, evidenciando el esfuerzo del gobierno riojano por sostener el poder adquisitivo de sus jubilados en medio de la crisis económica nacional.
Además del aumento en la Quincenita, la administración provincial ha implementado otras iniciativas para apoyar a los adultos mayores. Por caso, en los últimos meses, la administración riojana ha reforzado el subsidio a los medicamentos, garantizando descuentos adicionales para los jubilados que han perdido beneficios en el PAMI. Además, se ampliaron los programas de asistencia alimentaria, con la entrega de bolsones de alimentos a adultos mayores en situación de vulnerabilidad.
Otro punto clave ha sido la decisión del gobierno provincial de sostener la tarifa social en los servicios públicos, lo que permite que los jubilados puedan acceder a bonificaciones en las facturas de luz y gas, en un contexto donde la quita de subsidios nacionales ha impactado fuertemente en las tarifas.
En materia de recreación y bienestar, la provincia ha potenciado la oferta de talleres gratuitos para adultos mayores, fomentando su participación en actividades recreativas, culturales y deportivas, con el objetivo de combatir la soledad y el aislamiento.
Además, se han reforzado los programas de acceso a la salud pública para adultos mayores, con turnos prioritarios en hospitales provinciales y centros de salud, así como campañas de vacunación y chequeos gratuitos.
Modelos en tensión
Mientras el gobierno de Milei profundiza un ajuste que golpea con fuerza a los adultos mayores, La Rioja busca sostener políticas de contención para este sector vulnerable. La diferencia entre ambos enfoques pone en evidencia el impacto que las decisiones gubernamentales pueden tener sobre la calidad de vida de los jubilados en Argentina.
En un país donde la crisis económica se agudiza, la situación de las personas mayores dependerá en gran medida de la presencia –o ausencia– de un Estado que garantice sus derechos básicos.
